Nunca dijimos que sería fácil: el irreversible proceso de descentralización

El proceso de descentralización del país, que incluye la elección de gobernadores regionales —pero que bajo ninguna circunstancia debe quedarse solo en eso—, es una gran noticia de la que somos los principales portadores. La necesidad de darle más voz y autonomía a las regiones es innegable, y este proceso debe seguir creciendo de manera imparable e irreversible. Pero nunca dijimos que sería fácil. Este mes de instalación ha demostrado las dificultades de un cargo que ha debutado con altas expectativas ciudadanas pero con pocas atribuciones. Donde el propio Gobierno ha intentado boicotear a esta nueva institucionalidad con el fortalecimiento político y comunicacional de la figura extemporánea del delegado presidencial. No es cómodo, pero lo relevante, como lo señalamos cuando la ex Presidenta Bachelet impulsaba la agenda de descentralización, era comenzar este proceso. Nosotros llegamos al Gobierno Regional con una propuesta dividida en seis ejes que abarcan los principales temas de la Región Metropolitana, los que probablemente también sean extensibles al resto de las regiones: Empleo, Seguridad, Conexión, Inclusividad, Medio Ambiente e Integración. Creo firmemente que desde el GORE tenemos el potencial de brindar soluciones eficaces e integrales, y a escala humana, a estas problemáticas, además de poder incidir políticamente en decisiones del poder central respecto a proyectos que atañen a una o varias comunas. Nuestro trabajo y responsabilidad es ocupar los espacios que nos otorgó la ciudadanía en las urnas, donde nos ganamos el derecho a representarlos y a rendirles cuentas. Ese debe ser nuestro norte.